In tempo reale i nostri piccoli ospiti stanno realizzando la propria cartolina natalizia digitale
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L'inclusione delle persone con disabilità è considerata un “prerequisito
indispensabile” e un imperativo per la promozione del progresso sociale e dello
sviluppo. Il tema della Giornata internazionale delle persone con disabilità
del 2025, "Promuovere società inclusive per le persone con disabilità
per promuovere il progresso sociale", sottolinea che il progresso
nello sviluppo sociale dipende dall'inclusione di tutti i segmenti della
società.
Inclusione come Motore del Progresso
Per conseguire lo sviluppo sociale, è essenziale che tre
temi fondamentali siano perseguiti simultaneamente in un ambiente favorevole:
l'eliminazione della povertà; la promozione di un'occupazione piena e
produttiva e del lavoro dignitoso per tutti; e l'integrazione sociale. Questi
temi sono interconnessi e si rafforzano a vicenda.
Le Nazioni Unite diffondono il messaggio che l'inclusione
non rappresenta un costo, ma un “investimento sociale”. Le società che riescono
a eliminare le barriere (siano esse fisiche, economiche o culturali) risultano
essere più produttive e innovative. Pertanto, disabilità e sviluppo non sono
percorsi paralleli, ma costituiscono la stessa strada, e senza un accesso equo
a risorse, diritti e opportunità, il progresso non può essere definito per
tutti.
El 26 de septiembre de cada año, Europa se reúne
para celebrar el Día Europeo de las Lenguas. Con 24 lenguas
oficiales de la UE, además de muchas lenguas regionales y
minoritarias, Europa tiene una dinámica mezcla de voces y culturas. Las
lenguas son algo más que palabras: conectan a las personas, abren puertas a
nuevas experiencias y nos ayudan a ver el mundo con diferentes miradas.
En la era de la globalización y la tecnología avanzada,
el conocimiento de idiomas extranjeros se está convirtiendo en un elemento
fundamental en el mundo moderno. Numerosos estudios y datos históricos subrayan
cómo los idiomas son herramientas vitales para la comunicación, el
enriquecimiento cultural y el desarrollo económico. La importancia de las
lenguas extranjeras se sustenta en varios argumentos. En primer lugar, el
dominio de varios idiomas amplía las oportunidades de comunicación efectiva con
personas de diferentes culturas, facilitando los intercambios tanto personales
como profesionales. Un ejemplo es la Unión Europea, donde el conocimiento de
más de 24 idiomas oficiales permite a ciudadanos y profesionales interactuar
más allá de las fronteras nacionales, promoviendo la cooperación y la
integración. Además, la globalización ha incrementado la necesidad de idiomas
comunes; en consecuencia, el inglés se ha convertido en la lengua franca en el
comercio y la diplomacia internacionales.
En segundo lugar, estudiar lenguas extranjeras enriquece el bagaje cultural e histórico de una persona. Cada lengua posee un patrimonio cultural único, lo que permite a quienes la estudian comprender y apreciar las tradiciones y valores de quienes la hablan. Esto fomenta la tolerancia y la mentalidad abierta, esenciales para la coexistencia pacífica en sociedades multiculturales. Los proyectos Erasmus de la Unión Europea, por ejemplo, demuestran cómo el aprendizaje de una lengua extranjera en entornos académicos en el extranjero fomenta una mayor comprensión intercultural entre los estudiantes.
Otro tema son los beneficios
económicos del conocimiento de lenguas extranjeras en el mercado laboral. Las
empresas internacionales buscan cada vez más candidatos con habilidades
lingüísticas, considerando la diversidad lingüística como una ventaja competitiva.
La capacidad de comunicarse con clientes y socios en diferentes idiomas puede
determinar el éxito de las negociaciones y proyectos transnacionales. Una gran
multinacional como Google, por ejemplo, valora las habilidades lingüísticas
entre sus empleados para mejorar la comunicación y la eficiencia operativa en
sus oficinas globales.En conclusión, podemos afirmar que
el conocimiento de idiomas extranjeros sigue siendo esencial para el progreso
personal y colectivo. Las competencias lingüísticas no solo mejoran las
perspectivas profesionales, sino que también fomentan la comprensión intercultural,
un elemento indispensable en un mundo cada vez más interconectado. Incluso con
el avance de las tecnologías de la traducción, el dominio de un idioma
extranjero ofrece un valor añadido que va más allá de la mera comunicación
lingüística, permitiéndonos captar matices culturales y sociales que las
máquinas, por muy avanzadas que sean, no pueden comprender plenamente. Por lo
tanto, la importancia de los idiomas extranjeros en el mundo moderno seguirá
siendo destacada, impulsada por la integración continua y el enriquecimiento
mutuo entre diferentes culturas.